La Basílica Nuestra Señora del Pilar estaba lista para ser testigo de un amor como el de Raquel y Jonatan.
Raquel, una novia radiante, con su vestido blanco , esperaba en la puerta de la basílica. Sus ojos brillaban de emoción mientras las lágrimas asomaban tímidamente. Jonatan, elegante y emocionado, caminaba hacia ella, sin poder contener su emoción. Al encontrarse, sus miradas se entrelazaron y se abrazaron con fuerza, sabiendo que ese momento marcaría el comienzo de una vida juntos.
Tras la ceremonia, todos los invitados se dirigieron a la La Bastilla, donde el banquete los esperaba. Aunque la pandemia del covid aún estaba presente, no faltaba el ánimo de celebrar y disfrutar de la fiesta.
Sin embargo, eso no impidió que Raquel y Jonatan llevaran adelante una boda llena de alegría y diversión.
El banquete se llevó a cabo salón ONE de La Bastilla, donde, igualmente hubo sorpresas, abrazos, emociones y besos. Los invitados, estaban ansiosos por celebrar una boda después del COVID.
La música comenzó a sonar. Raquel y Jonatan, acompañados por sus seres queridos, se adueñaron de la discoteca con bailes y fiestas. Todos los presentes se unieron a la fiesta con ganas de celebrar la vida y el amor.
Que momentos más bonitos ese día, ya que empezamos ha vivir nuevamente. Eran una de las primeras bodas que se realizó después del COVID. Fue una pareja que disfruto y se lo paso en grande, que valientes fueron no echándose atrás. Fue un gran día y una gran pareja.